El refugio para la inacción siempre es la duda
A veces me pregunto si la prioridad y la atención que me das son para mí, o son porque no sabes cómo dirigir eso hacia vos. Si estás acá por la calma que te da que alguien mire tu camino, o porque de verdad te interesa caminar un poco el mío. Si estás acá por vos, o por mí, o por anular la distancia entre una cosa y la otra. Pero no me respondas todavía, que me acostumbré a la espera, a lo posible, a pensar que me caíste como anillo al dedo. Porque, cariño, sé que no tienes idea de lo que quieres. pero, ¿quién dijo que lo sé yo? A todas estas, sigo fingiendo tener el control mientras no sé bien lo que recibo, pues soy yo la que tiembla al pensar que elijas un escenario que no elegiría yo... Que no es eso más que la cobardía de quien busca sin querer encontrar.