Intuición y miedo. Espejo y oposición

No quería que mi estómago revoloteara.

Y lo hizo una vez, y quise controlarlo, pero pensé: al menos sonreí.

No quería, 
y lo hizo otra vez, 
y quise controlarlo, 
y la lágrima, como el suspiro
salieron tal cual misil que estaba a la espera.

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